Lipoescultura
(Liposucción)



















Hasta hace pocos años las deformidades de la silueta por acúmulos grasos localizados no tenían una solución quirúrgica aceptable. Actualmente sin embargo se puede recurrir a la técnica de liposucción para corregir aquellos acúmulos grasos localizados en pacientes de peso normal. La liposucción no es un tratamiento de obesidad sino que está destinada a corregir aquellas regiones corporales en las cuales persisten acúmulos grasos habitualmente rebeldes a los regímenes.

La técnica consiste esencialmente en la aspiración de la grasa de una área determinada mediante la introducción de una cánula roma que está conectada a una máquina de alto vacio. Posiblemente la ventaja más importante de esta técnica es que al realizarse la aspiración de la grasa mediante una cánula, solamente se precisa una pequeña incisión, que puede oscilar de 2 a 10 milímetros de longitud, para la introducción de una cánula. Como la incisión no precisa estar situada en un lugar exacto de aspiración sino que se puede situar a cierta distancia, permite ocultar la pequeña cicatriz en una zona poco visible. La aspiración de la grasa se realiza practicando numerosos túneles con la cánula en el lugar premarcado.

Es importante para poder realizar una liposucción adecuada que la piel tenga una buena elasticidad al objeto de que se pueda adaptar a la reducción del contenido graso sin dejar señales externas de flacidez.

Mediante la técnica de liposucción se puede aspirar grasa de distintas regiones corporales: caderas, muslos, rodillas, tobillos, brazos, abdomen, cara, etc. En algunas ocasiones la técnica se realiza en conjunto con otras intervenciones como ritidectomía, dermolipectomías, etc.

La liposucción habitualmente se realiza bajo anestesia epidural aunque también puede realizarse bajo anestesia local con sedación si el área es más reducida. Después de la intervención, algunos cirujanos prefieren utilizar un vendaje elástico adhesivo una prenda compresiva sobre la zona que se ha tratado. Es normal que aparezcan cardenales en la zona aspirada. El tejido adiposo remanente se edematiza (inflama) por el traumatismo quirúrgico y suele tardar un tiempo considerable en recuperar el volumen anterior. Por ello, no se deben evaluar los resultados de una liposucción antes de que haya transcurrido un mínimo de tres meses de la intervención. Si la elasticidad cutánea estaba disminuida puede, en algún caso, quedar irregularidades o pequeñas depresiones a nivel de la zona aspirada, que puede requerir una corrección adicional y eventual relleno por "lipofilling" (inyección de grasa), masajes o tratamientos locales adicionales.

Su cirujano posiblemente le recomendará alguna prenda de tipo compresivo (faja o similar) durante un periodo más o menos prolongado después de la intervención.

Una ventaja adicional de la técnica es que la resección de grasa que se practica es definitiva. Se admite que las células grasas no tiene capacidad reproductiva más allá de los siete años, y que aquellas células que se han retirado se han eliminado permanentemente. Esto no quiere decir que no pueda Ud. volver a engordar pero lo hará armónicamente sin presentar los acúmulos localizados previos a la intervención de modo que la silueta será más regular y uniforme.

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